¿Tu bebé es hiperactivo? Señales y consejos clave

¿Cómo saber si tu bebé es hiperactivo? Señales, causas y consejos para su manejo

Es muy común que, durante los primeros años de vida, algunos bebés parecen tener un motor interno que nunca se apaga. Se mueven sin parar, necesitan constante atención y cambian de actividad en cuestión de segundos. Y es entonces cuando surge la pregunta: ¿mi bebé es hiperactivo? Y si lo es, ¿qué puedo hacer? 

Si te has hecho esta pregunta, debes saber que es una duda común. Y aunque la hiperactividad como diagnóstico no se valora en la etapa de bebé, entendemos tu necesidad de encontrar respuestas. 

Por eso, en este artículo queremos ayudarte a entender qué es normal en esta etapa del desarrollo, cuándo es el momento de diagnosticar y, sobre todo, cómo acompañar a tu bebé cuando rebosa energía.

Moverse mucho no siempre es una señal de alarma

Durante los dos primeros años de vida, el movimiento es parte esencial del desarrollo

Es así como descubren su cuerpo, su entorno y las reglas del mundo. Algunos bebés son más tranquilos, otros muy inquietos y ambas formas de ser pueden estar dentro de lo que se considera normal.

Lo que observamos como “mucha energía” puede ser simplemente un estilo de temperamento. Y en la gran mayoría de los casos no tiene relación con un trastorno de hiperactividad.

Entonces, ¿cuándo sabré si mi bebé es hiperactivo?

Si notas que tu bebé tiene un ritmo muy alto, antes de preocuparte debes saber que el diagnóstico de TDAH no suele hacerse antes de los cinco o seis años. Solo en casos excepcionales se diagnostica antes, siempre de la mano de un neuropediatra. 

Dicho esto, hay momentos en los que consultar con un psicólogo infantil puede aportar claridad. 

¿Cuándo? Si al llegar a los dos o tres años, el movimiento constante sigue siendo muy marcado, si cuesta establecer rutinas básicas de sueño o comidas, si hay una dificultad evidente para disfrutar de momentos tranquilos… Quizás sea momento de consultar con un profesional. 

No para etiquetar ni para poner nombres antes de tiempo. Sino para entender mejor qué está pasando y encontrar formas más amables y efectivas de acompañarle en esta etapa del desarrollo. 

Ideas para acompañar desde la calma

Mientras crece, si tu bebé está en esa etapa de energía inagotable, hay cosas que puedes hacer para acompañarle sin caer en la frustración. 

  • Crea rutinas claras, que le ayuden a anticipar lo que va a ocurrir, porque esto puede darle mucha seguridad. 
  • Ofrécele espacios amplios y seguros donde moverse libremente. 
  • Baja el nivel de estímulos en casa (menos pantallas, menos juguetes con luces y sonidos) para favorecer la regulación. 

Pero, sobre todo, recuerda: tener un bebé muy activo no significa que algo vaya mal. Es agotador, sí, y muchas veces puede desafiar tus fuerzas y tu paciencia. Pero también puede ser una gran oportunidad de describir nuevas formas de acompañar. 

En Crecer, trabajamos con niñas y niños a partir de los dos años, y acompañamos a muchas familias que, al principio, solo tenían una duda: «¿es normal lo que estoy viendo?». Si esa pregunta te ronda la cabeza, aquí estamos para escucharte y ayudarte a mirar con calma lo que está ocurriendo.

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